Secretos empresariales

En una economía donde la competitividad viene determinada por conocimientos técnicos y comerciales, las organizaciones utilizan diferentes mecanismos para proteger y explotar dichos diferenciales. Si bien es frecuente acudir para ello a modalidades de propiedad industrial como las patentes, diseños, marcas o a la propiedad intelectual, muchas organizaciones optan por mantenerlos en secreto.

Para dar respuesta a los riesgos asociados a la transmisión y acceso al conocimiento y secretos empresariales en las empresas por parte de empleados, proveedores, socios o clientes, en un contexto cada vez de mayor interdependencia y colaboración como el actual, en 2019 entró en vigor la Ley 1/2019 de Secretos Empresariales, que adoptó al ordenamiento español la Directiva 2016/943 relativa a la protección de los Secretos Comerciales.

El secreto empresarial se define en la nueva normativa como un activo intangible más, conformado por cualquier información o conocimiento, incluido el tecnológico, científico, industrial, comercial, u organizativo, que sea secreto (desconocido o difícilmente accesible), de valor empresarial y para el que se han establecido medidas razonables para mantenerse en secreto.

De esta manera, el titular de la información secreta que cumpla con los mencionados requisitos, dispondrá de mecanismos de tutela judicial, ante conductas ilícitas por parte de terceros.

Para acogerse en condiciones óptimas a esos mecanismos es importante que toda organización, con independencia de su tamaño, defina e implemente un programa de protección de su información confidencial, que contemple medidas de tipo técnico, operativo y jurídico. Para ello, PONTI ha desarrollado una nueva línea de consultoría específica, Know-How Diagnosis, que da respuesta a esta necesidad, con toda nuestra experiencia en el ámbito de protección de los intangibles.

 

 

contactanos

Miembros de