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Quejas de la industria automotriz sobre las patentes de comunicaciones móviles

La integración de la tecnología de comunicaciones móviles en los automóviles que se fabrican hoy en día está provocando varias disputas entre la industria automotriz y las empresas que poseen patentes basadas en esa tecnología de comunicaciones móviles celulares.

Esas disputas tienen su origen en la forma en que deben licenciarse esas patentes.

Por un lado, algunas de esas patentes se consideran patentes esenciales estándar (“SEP”, por sus siglas en inglés) y algunas empresas ofrecen licencias sobre sus patentes a través de una plataforma de licencias colectivas, Avanci, que ofrece licencias a múltiples carteras de patentes SEP de varios propietarios.

La mayoría de las principales marcas de automóviles europeas se inscribieron en el programa Avanci, pero otras, como Daimler, se negaron a ocuparse de las licencias de patentes SEP por sí mismas, prefiriendo que los propietarios de SEP traten directamente con sus proveedores de componentes que incorporan la tecnología. Daimler está involucrada en numerosos juicios con Nokia, ya que esta última se niega a ofrecer licencias para los productos de los proveedores directamente. Nokia ganó recientemente una de esos juicios en un tribunal alemán, donde el tribunal dijo que tenía que ponerse del lado de Nokia porque Daimler no estaba dispuesta a cumplir con las reglas existentes para las SEP. Daimler expresó su intención de apelar la decisión.

Por otro lado, en Estados Unidos, a principios de este mes, un tribunal federal de apelaciones revocó una decisión de un tribunal inferior contra Qualcomm, que fabrica tecnología para conectar dispositivos a redes de datos móviles, como chips para comunicaciones 5G. El tribunal también anuló una orden judicial que habría requerido que Qualcomm cambiara sus prácticas de concesión de licencias de patentes, basándose en dicha decisión del tribunal inferior, ahora revertida, que establecía que la práctica de Qualcomm de exigir a los fabricantes de teléfonos que firmen un acuerdo de licencia de patente antes de venderles chips “estrangulaba competencia” y perjudicaba a los consumidores.

Los fabricantes de automóviles han colocado cada vez más ese tipo de chips en los vehículos para conectarlos a Internet. Las empresas habían argumentado anteriormente que los precios de los automóviles conectados podrían subir si Qualcomm ganaba su caso.

Un grupo de esas empresas, empresas de tecnología y fabricantes de automóviles, incluidos Intel, Tesla, Ford, Honda y Daimler, instaron a la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) a buscar una nueva audiencia “en banc” del caso por la corte de apelaciones en pleno. “Si se permite que se mantenga, la decisión podría desestabilizar el ecosistema de estándares al fomentar el abuso del poder de mercado adquirido a través del establecimiento de estándares en colaboración”, dijo el grupo.

Esta pelea entre la industria automotriz y los propietarios de patentes de comunicaciones móviles seguramente tendrá varias batallas futuras, cuyos resultados demarcarán y estipularán más claramente quiénes y cómo en la cadena de fabricación de automóviles deberán pagar las licencias de esas patentes.

Artículo de Jaume Layola.

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