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Global Innovation Index 2020

Acaba de publicarse el Global Innovation Index 2020 , un informe impulsado por la OMPI dirigido a evaluar el nivel de innovación de los países en el mundo. Para ello, se miden y se hace un seguimiento de diferentes indicadores relevantes en este ámbito como pueden ser el nivel de educación, la inversión en I+D, la producción de patentes y publicaciones científicas, el marco normativo para las actividades empresariales, la facilidad de acceso a capital o la colaboración público-privada, entre otros.

 

Este informe tiene como objetivo seguir la evolución de los países en esta faceta de la economía y servir, a su vez, de herramienta de diagnóstico y diseño de políticas públicas de apoyo a la innovación, desde la premisa de que ésta es palanca imprescindible para la generación de nuevas soluciones tecnológicas y para el desarrollo de modelos de negocio de valor añadido, claves para asegurar la creación sostenida de empleos de calidad, riqueza y bienestar a gran escala.

El informe de 2020 pone el acento especialmente en la financiación de la innovación, cuestión que toma especial relevancia en el actual contexto de crisis sanitaria y económica causada por la COVID-19.

 

Previendo el declive en las inversiones en innovación por la crisis económica y sanitaria, y aun siendo de esperar en el actual escenario avances científicos en el área de la salud, los autores del informe hacen una llamada a los líderes a no reducir los niveles de inversión alcanzados en los últimos años y a no perder la perspectiva respecto a la necesidad de continuas políticas de apoyo a la innovación de largo alcance.  Así, ponen de relieve como gracias a nuevos modelos de negocio y soluciones tecnológicas generadas mediante inversiones arriesgadas y sostenidas en innovación (en el ámbito de la movilidad, salud, comercio electrónico, educación a distancia o energía) nuestra sociedad y las economías están confrontando con más garantías la crisis actual y podrán hacer frente a los retos del  cambio climático.

Por último, los autores del informe alertan de los posibles efectos negativos que las actuales corrientes unilateralistas y nacionalistas pueden causar a las economías en general y a la innovación en particular, integradas en las cadenas globales de valor y beneficiadas por las redes internacionales de colaboración, respectivamente.

 

Respecto a los indicadores de este año, y como viene siendo habitual en los últimos informes, los países pertenecientes al grupo de las economías avanzadas copan los puestos más altos del ranking, con  Suiza, Suecia y EE.UU. a la cabeza; si bien, se confirma la tendencia en el auge en el ranking de varios  países asiáticos como Vietnam, India o Filipinas, encabezados por China, que por su parte se sitúa en el puesto 14 del ranking global (primera en el ranking del grupo de países de ingresos medios). El estudio pone de relieve como países pertenecientes a economías en desarrollo destacan en indicadores específicos. En el caso de Botsuana o Túnez en el gasto en educación o Sudáfrica, Kenia y Egipto en inversiones en I+D.

Por lo que respecta a España, que ocupa la posición 30 en el ranking global de innovación, para los autores del informe su desempeño en actividades de innovación está en consonancia con lo que muestran sus indicadores clave en este ámbito. Así,  la falta de gasto en educación, el difícil acceso a capital, las barreras burocráticas para crear una empresa o la falta de colaboración público-privada, vuelven a penalizar el potencial de España en éste ámbito. Por el contrario, el estudio destaca positivamente, entre otros, el nivel de infraestructuras disponibles en el ámbito de las TIC, la escala de la economía española, las publicaciones científicas citadas y los diseños industriales solicitados.

El informe de 2020 realiza por primera vez una clasificación de los clústeres (que se organizan alrededor de núcleos urbanos) de innovación atendiendo a su producción de publicaciones científicas y patentes en relación con su población estimada.

El ranking global de clústeres lo lidera Tokyo, mientras que Madrid y Barcelona ocupan las posiciones 45 y 46 respectivamente. Por lo que respecta al subranking de clusters S&T (ciencia y patentes) éste lo encabeza Cambridge mientras que Barcelona ocupa el lugar 64 y Madrid el 75.

En este sentido cabe destacar que mientras Madrid (50.547) supera (+15%) a Barcelona (43.209) en la producción de publicaciones científicas, esta última presenta (2.326  solicitudes de patentes PCT) una mejor estadística (+35%) que Madrid (1.521 patentes) en este indicador, si bien muy lejos de las 113.244 patentes solicitadas por el líder del ranking global  de clústeres Tokyo-Yokohama.

 

Artículo de Josep Maria Pujals.

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