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Consejos de año nuevo para gestionar la Propiedad Industrial

Ahora que apenas comienza el año, y es la época de hacerse buenos propósitos y marcarse objetivos a alcanzar, ofrecemos unos consejos de propiedad industrial e intelectual, con la intención de ayudarle a conseguir una mejor gestión de su cartera y que deje de ser un mero propósito para convertirse en una realidad.

En cuestión de marcas, es importante tener en cuenta aspectos que recientemente nos recordaba nuestra abogada, Cristina Margalef, en su artículo, como la conveniencia de realizar estudios de viabilidad de la denominación seleccionada, antes de iniciar su procedimiento de registro y, sobre todo, antes de incurrir en ciertos gastos como el diseño de etiquetas, embalajes, material corporativo y campañas de publicidad, entre otros. O como la relevancia del uso que se haga de una marca registrada. En el momento de su renovación, deberá tenerse presente si ésta está en uso, de qué forma y para qué productos o servicios y valorar si la marca registrada sigue dando cobertura al uso efectivo de la misma.

Durante la vida de una marca, y para mantener la exclusividad de uso y registro que se obtiene con su registro, es importante ser activos y reactivos a la hora de impedir que terceros se hagan con el registro de marcas idénticas o similares a la propia. En este sentido, activando un servicio de vigilancia se podrán detectar posibles marcas que se soliciten por parte de terceros y que puedan entrar en conflicto con las propias, teniendo muy en cuenta que los territorios vigilados deberían ser, como mínimo, los territorios dónde se tenga la marca registrada, que a la vez debería corresponder con aquellos donde se tenga mercado o donde se tengan establecidas filiales, delegaciones, distribuidores, fábricas o centros de producción.

Respecto a las invenciones que sean susceptibles de ser protegidas por la vía de la patente o del modelo de utilidad, se deberá tener cuidado de no hacer público ese desarrollo de tal forma que pueda romper la novedad necesaria para poder optar a su registro . Asimismo, con el fin de reducir las posibles objeciones durante el procedimiento de registro, es muy recomendable incorporar en el proceso interno de desarrollo de productos y de I+D, las búsquedas de literatura de patentes, con la colaboración de asesores expertos en la materia.

Los diseños industriales, por el contrario, sí serán válidamente registrables después de su divulgación, pero sólo durante el año que sigue a su primera divulgación.

En cuanto a los derechos de autor, que no requieren de su registro para poder gozar de su protección, a la hora de la verdad, cuando se quieren hacer valer los derechos de una obra, se deberá estar en disposición de poder acreditar, por un medio de prueba fehaciente, que quien la explota es el legítimo titular de ese derecho, por lo que es altamente útil y aconsejable haber obtenido con carácter previo a su divulgación o comunicación a terceros, una prueba válida que así lo establezca.

Ha quedado, pues, de manifiesto que hay muchos aspectos a tener en cuenta para integrar unos buenos hábitos en la gestión de la cartera de propiedad industrial e intelectual y que deben estudiarse las particularidades de cada caso para determinar cuál es la estrategia óptima de protección y/o explotación.

Una buena forma de llevar un control riguroso y actualizado de la cartera de activos intangibles y de los derechos que se derivan, es sin duda llevar a cabo una revisión anual de la misma, y ponerla en contraste con los proyectos, iniciativas y acciones ejercitadas por la empresa.

Artículo de Marta Vilá.

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