Vigilancia de marcas

Vigilar las nuevas solicitudes de marca que puedan ser idénticas o similares a una marca ya registrada es tan importante como el propio registro. Una vez que el cliente ha iniciado los trámites de protección de su signo distintivo, debe tener en cuenta también que la defensa de la marca corresponde al titular.

 

A nivel internacional, y en la mayoría de jurisdicciones de nuestro entorno, la administración competente no realiza ningún examen previo de oficio de marcas anteriores, por lo que pueden acabar accediendo al registro marcas similares a otras ya registradas.

 

Esto puede generar, a nivel registral y también por su uso en el mercado, un riesgo de confusión con otros productos o servicios de terceros, e incluso puede implicar un menoscabo de la reputación o buen nombre de la marca propia.

Con el fin de evitar este perjuicio para el titular de la marca registrada es importante poder detectar, en vía administrativa y antes de que se concedan, todas aquellas marcas de terceros idénticas o similares para, en su caso, formular la correspondiente impugnación administrativa del registro de la nueva solicitud detectada. Esto podrá evitar que se acaben concediendo y que se introduzcan en el mercado, al tiempo que reduce considerablemente los costes de las acciones a ejercer si la marca se detecta con posterioridad.

 

En la vigilancia de su marca no podemos olvidar tampoco las prácticas desleales o usos fraudulentos en el mercado que implican un impacto negativo en la reputación de signos distintivos debidamente registrados. Internet y las nuevas tecnologías han facilitado el auge de estas prácticas y, por ello, el titular de la marca tampoco debe descuidar la vigilancia de su marca en estos ámbitos.

 

En definitiva, inteligencia competitiva para mejorar la gestión de uno de los activos más valiosos de la empresa. Una correcta vigilancia de su marca es la mejor inversión para poder anticiparse a las futuras acciones en su defensa.